Un sahumerio es un ramillete de hierbas aromáticas que se enciende para producir un humo purificador.
Desde hace siglos se usa para cerrar etapas y abrir nuevas, “Barrerte” el cansancio y dejar atrás energías densas después de días muy cargados, y para purificar el hogar.
No es magia ni superstición: es un ritual sencillo que te ayuda a parar un momento y decirle a la vida:
“Esto ya no lo quiero, y esto nuevo sí estoy lista/o para recibirlo”.
Depende de cómo te sientas. Hay personas que sahúman su casa una vez al mes, otras una vez por semana y otras solo cuando notan el ambiente muy
cargado. Escucha tu intuición.
Es importante que sepas la importancia de hacer una limpieza de energías profesional, utilizar sahumerios sin hacerlo, es como echarte desodorante sin ducharte.

Salvia blanca:
Ideal para limpiezas profundas de espacios. La utilizo cuando hay sensación de pesadez, muchas visitas, cambios grandes o después de épocas de estrés intenso.
Ayuda a crear una atmósfera de “borrón y cuenta nueva”.
Salvia roja:Tiene una energía más cálida e intensa, es perfecta para cuando quieres limpiar, pero también activar la fuerza, como inicios de proyectos y momentos en los que necesitas impulso.
Artemisa:
Muy vinculada a la intuición y los sueños. Yo la recomiendo para antes de meditar, escribir, hacer trabajo interior o conectar con tus guías y ángeles.
Romero + Salvia: El romero es una planta muy protectora y cercana.
Combinado con salvia, es un sahumerio ideal para proteger el hogar y subir la energía después de una enfermedad o una época complicada.
Abre un poco una ventana. Ten a mano un plato resistente al calor o una concha para apoyar el sahumerio.
Enciende la punta del sahumerio, lo más cómodo es encender una vela con una cerilla y tenerla a mano, por si se apaga. Deja que se forme llama unos segundos y luego sopla suave hasta que quede solo brasa y humo.
Ahora pon intención clara, mientras el humo empieza a subir, repite algo sencillo, en positivo, por ejemplo:
“Que este humo se lleve lo que ya no necesito y deje espacio para el amor y la claridad en mi hogar”.
Pasa el sahumerio alrededor de la casa.
Hazlo despacio, respirando profundo.
Cuando acabes, apóyalo en el plato y asegúrate de que queda bien apagado (puedes presionar la punta contra sal gorda o arena).
Da las gracias en voz alta o mentalmente.
No sahúmes encima de ellos ni les eches el humo directamente, siempre hazlo en una habitación ventilada y dales la opción de irse a otro espacio.Observa siempre cómo se sienten y si se alejan, respeta su espacio.

A veces pensamos que con sahumar ya es suficiente, pero no es así.
Igual que no tiene sentido echar ambientador sin sacar la basura, tampoco sirve de mucho sahumar si antes no se ha hecho una limpieza energética profunda y profesional.
El sahumerio no sustituye ese trabajo…
pero junto con el palosanto es tu mejor aliado para mantener la energía limpia después de una buena limpieza.
Puedes usarlo en muchos momentos, por ejemplo:
– Cuando notas tu casa “cargada” y no sabes muy bien por qué.
– Después de visitas intensas o noticias difíciles.
– Cuando estás haciendo limpieza física de armarios y quieres aprovechar para soltar también a nivel energético.
– Antes de una meditación.
– Cuando sientes que necesitas resetearte y empezar de cero.
Un sahumerio te ayuda a mantener la energía del hogar más ligera entre limpieza y limpieza.

Soy Pilar, estoy especializada en terapias y meditaciones, con un enfoque muy especial en el bienestar de los animales y de sus familias.
Trabajo a distancia y también de forma presencial, ayudando a personas a limpiar la energía de su hogar y de sus peludos, para que todos vivan con más calma.
Los sahumerios que utilizo los elijo pensando en esa misma intención: que tengas una herramienta sencilla para mantener tu energía limpia.
Si deseas hacer una limpieza de energías profunda en tu hogar, estoy a tu disposición. Luego puedes mantener la energía limpia con los sahumerios y el palosanto.
Whatsapp: +34632258995
Instagram: @pilar_ketheruel
Gracias por apoyar las tradiciones que nos unen y por valorar lo hecho con cariño